UN POCO DE HISTORIA

Antes de la apertura del Instituto Técnico Superior de la Defensa Pública se contaba con el Centro de Formación y Capacitación del Ministerio de la Defensa Pública, el mismo fue creado por Resolución de Defensoría General N° 319 de fecha 01 de abril de 2014, basándose en la trascendencia de la capacitación, establecido en el Artículo 5° de la ley Orgánica del Ministerio de la Defensa Pública N°4423/11 que sostiene que “la Defensa Pública promoverá la permanente capacitación y especialización de todos sus integrantes, a través de programas destinados a tal fin; cada uno de ellos tiene tanto el derecho a recibir la capacitación establecida por el programa como el deber de cumplir con las actividades generales y específicas que se fijen”. En el mismo acto se aprobó el reglamento interno del Centro de Formación, se designó como Director al Defensor Público Gustavo Zapata y como Directora Suplente (posteriormente denominada Vice Directora) a la Defensora Pública María Teresa Garcete.

Posteriormente nace el “Instituto Técnico Superiorde la Defensa Pública” con la finalidad de brindar al plantel humano que conforma la instituciónla posibilidad de formarse en la Educación Técnica Superior, de conformidad al Art.5 de la Ley OrgánicaNumero 4423/11 de la Defensa Publica que dice: “La Defensa Pública promoverá la permanente capacitación y especialización de todos sus integrantes, a través de programas destinados a tal fin, cada uno de ellos tiene tanto el derecho a recibir la capacitación establecida por el programa como el deber de cumplir con las actividades generales y específicas que fijen”.

El modelo pedagógico que dará fundamento al desarrollo del “Instituto Técnico Superior de la Defensa Pública” tiene sus raíces en los lineamientos o principios institucionales y como eje, la formación integral del ser, buscando así que la formación no solo se traduzca al ámbito restringido de una profesión o disciplina sino al desarrollo armónico de todas las dimensiones del individuo, dándole sentido a todo el proceso de la vida humana.

En este sentido, “Instituto Técnico Superior de la Defensa Pública” estimulará el desarrollo de una cultura organizacional donde la vinculación creativa de la comunidad académica a los proyectos académicos se constituya en la herramienta que permita la construcción de proyectos de vida dignificantes y de importancia significativa para el desempeño de la sociedad, como personas, como ciudadanos y como profesionales.

La formación será por tanto un proceso reflexivo, crítico e investigativo, capaz de producir la interacción del conocimiento con todas las áreas del desempeño profesional, de tal manera que se puedan abordar las diferentes situaciones desde el punto de vista integral.

Dicha formación se desarrollará en un marco de libertad de pensamiento, teniendo en cuenta la universalidad de saberes y las diversidades culturales. Este proceso asumirá una postura creativa, abierta y en permanente construcción que revierta en procesos prácticos el conocimiento de cada una de las tecnicaturas.

La práctica pedagógica deberá privilegiar el desarrollo de la persona a través de aprender a pensar, aprender a aprender, el saber hacer y el aprender a ser; además el instituto considerará las necesidades particulares y las múltiples diferencias de las personas, de manera que se garanticen aprendizajes significativos para que cada estudiante logre competencia disciplinaria y comprometa todas sus capacidades humanas, intelectuales y creativas en su formación integral. En este sentido, estudiantes y docentes deberán comprender la dinámica de sus propios procesos de aprendizaje, con el fin de cumplir un papel protagónico en la construcción de los saberes y en la integración de los conocimientos.

Igualmente, la práctica pedagógica se fundamentará en una mayor valoración y en un mayor rigor de la comunicación verbal y escrita, que le permitan al estudiante adquirir hábitos que lo hagan intelectualmente más autónomos y le den mayor protagonismo en su formación y mayor posibilidad de tomar decisiones.

La misión social del “Instituto Técnico Superior de la Defensa Pública” se traduce en políticas de proyección social que articulen la investigación aplicada y la docencia. La institución tiene que verse a sí misma como parte del desarrollo social, en la medida en que unida a la comunidad, al sector económico y al público, produzcan conocimiento básico y aplicado para las necesidades y el momento, y además, lo transmitan y apliquen en un proceso integrador y continúo.

Esta institución nace con el deseo de crear un modelo educativo abierto, sustentado en los principios éticos y críticos que fundan la Defensa Publica con acceso a la tecnología como herramienta para la comunicación y la información.

Los procesos pedagógicos de formación podrán ser coordinados también, con diferentes organismos e instituciones educativas a nivel nacional e internacional, a través de convenios de cooperación.