Autoridades intervinieron ante grito de "Ayuda" que resultó ser un “Reto de TikTok”

Eran las 16:30 del lunes 19 de enero en un conocido Banco en Pedro Juan Caballero, entre el murmullo de los trámites, un papelito olvidado en la zona de juegos rompió la la tranquilidad de los funcionarios. Era un mensaje escrito a mano y que decía una sola palabra desesperada: “Ayuda”. Ese mensaje desesperado tenia también un número telefónico.

En un lugar donde la seguridad es prioridad, el protocolo fue inmediato. No se trataba de un extravío común; era un posible pedido de auxilio de alguien que no podía hablar. Inmediatamente la Defensora de la Niñez, Carolina Medina junto con la policía liderada por el comisario Pedro Román actuaron sin pérdida de tiempo.

A través del número de teléfono se inició un trabajo de búsqueda y como resultado lograron encontrar una dirección. El equipo llegó a la vivienda esperando encontrarse con una situación crítica tal como desprendía del mensaje anónimo, sin embargo, al cruzar la puerta, la escena fue desconcertante: una pequeña, de solo 10 años, se hallaba jugando junto a su madre y su abuela, sin signos de violencia, ni peligro inminente y en perfecto estado de salud.

La verdad detrás de la nota: El «Reto de TikTok»

Durante la entrevista con la Defensora Pública, Carolina Medina, la pequeña confesó con toda inocencia: que había visto un «challenge» –desafío- en TikTok.

El reto consistía en dejar notas de «Ayuda» en lugares públicos para ver qué pasaba. Lo que para la niña era un juego viral, para la sociedad fue una movilización de recursos de emergencia, policías y muchos especialistas que dejaron de atender otros casos reales para seguir una pista aparentemente urgente y dramático. “Lo hice como una broma, como sale en TikTok”, explicó la niña a las autoridades.

Advertencia necesaria por parte de la Defensa Pública

Afortunadamente, la historia no terminó en tragedia, pero sí en una seria reflexión. La Defensoría no aplicó medidas, pero invocó el Artículo 71 del Código de la Niñez, recordando a la madre que la patria potestad no es solo un título, sino la obligación de vigilar qué consumen y qué hacen sus hijos en el mundo digital.

A la pequeña le explicaron que la broma movilizó a toda una ciudad, dejándole una lección: “las palabras tienen peso y la seguridad de todos no es un juego de redes sociales.”

Defensora Pública de Pedro Juan Caballero, Eva Carolina Medina Fernández

Contacto: 0973 185 801

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