Un caso basado en un hecho real, pero con nombres ficticios que presentamos en esta ocasión, tiene que ver con Lucas, un joven padre de familia que reside en Argentina y que estaba atravesando un momento de suma tristeza por la ausencia de su hijo, a quien alejaron de su lado sin su consentimiento y lo trajeron a nuestro país. Rubencito, de 3 años se hallaba en Paraguay, su madre, Claudia ingresó a nuestra frontera de forma irregular utilizando una documentación que omitía el reconocimiento paterno, intentando con ello borrar un vínculo que no solo existía por ley sino también por afecto.
Sin embargo, Lucas no se rindió. Activó los mecanismos internacionales, y pronto, la cooperación entre Argentina y Paraguay se puso en marcha.
Proteger derechos de los niños como compromiso de la Defensoría Pública
El 27 de junio de 2025, la Abg. Teresita Alvarenga, en representación del Ministerio de la Defensa Pública (MDP) de Paraguay, tomó el caso. Luego de que la autoridad Central de Paraguay haya localizado al niño en la ciudad de Capiatá, intentaron un retorno voluntario, pero la madre se negó.
A través de llamadas transfronterizas, la defensora escuchó la voz de un padre que, a pesar de la distancia, siempre había cumplido con su rol. Lucas relató que siguió brindando su colaboración y relacionándose con su hijo hasta el día que lo alejaron de él, sin su consentimiento y autorización. Entonces, la misión de la Defensa Pública era clara: restablecer el derecho del niño a su residencia habitual y a su identidad completa.
Justicia confirmó la postura de restitución
El proceso no estuvo libre de obstáculos. La contraparte, -que en este caso tenía a la madre al frente- alegó una supuesta violencia intrafamiliar sistemática para justificar el traslado del menor. Sin embargo, durante la audiencia de sustanciación de pruebas realizada en nuestro país, la verdad demostró que la vida de Rubencito estaba en Argentina, se confirmó la ilegalidad de su ingreso al Paraguay y se desvirtuaron las acusaciones por no comprobarse la alegada violencia de género a través de pruebas que las podrían sustentar.
Aunque la madre recurrió la decisión judicial ante el Tribunal de Apelaciones de la Niñez y Adolescencia de la ciudad de San Lorenzo, la resolución de primera instancia se mantuvo firme. Fue así que el 30 de octubre de 2025, mediante el Acuerdo y Sentencia N° 188, se confirmó que el bienestar superior del niño era que regrese a su centro de vida, en la Argentina.
El abrazo que cruzó fronteras
Después de meses de arduo trabajo, trámites y esperas, en el mes de diciembre de 2025 se produjo el reencuentro cargado de emoción, Rubencito y su padre, Lucas, volvieron a abrazarse.
Para la Defensora Pública, Teresita Alvarenga y su equipo, el cierre del caso no fue solo un expediente más que fue tramitado en su despacho, sino la de corroborar la felicidad de un padre que recuperó a su hijo gracias a la gestión del Ministerio de la Defensa Pública que no le dio la espalda a su pedido de ayuda y le permitió con ello el efectivo acceso a la justicia tan anhelado.
Defensora Pública de Fernando de la Mora, Teresita Ramona Alvarenga González
Contacto: 0974 626 903