Durante años, una mujer vivió bajo una constante sensación de vigilancia. Cada salida de su casa, cada trayecto hacia su trabajo y cada aspecto de su vida cotidiana eran observados por quien había sido su pareja. Lo que comenzó como conductas de control se transformó con el tiempo en un hostigamiento permanente que afectó profundamente su tranquilidad, su libertad y su bienestar emocional.
El responsable, su pareja, en ese momento, desarrolló una conducta sistemática de seguimiento y vigilancia. Controlaba todos sus movimientos, merodeaba su vivienda y, en reiteradas ocasiones, llegó incluso a escalar los muros de su domicilio para observarla. La situación se volvió cada vez más invasiva y preocupante. También ofrecía dinero a familiares y personas cercanas con el fin de obtener información sobre sus actividades y su paradero.
La violencia psicológica se extendió durante años, generando un impacto directo en la integridad emocional de la mujer, quien vio vulnerados derechos fundamentales como su libertad, seguridad personal, salud mental y el derecho a vivir en un entorno seguro.
En medio de esa situación, la víctima conoció los servicios del Ministerio de la Defensa Pública gracias a una vecina que le comentó que la institución contaba con una Defensora Pública especializada en casos de violencia contra la mujer. Ese dato sirvió como una ventana de solución para su problema.
A partir de entonces, la Defensora Pública Especializada en la Ley N.° 5777/16 de Paraguarí, Exa Gaona Cabañas, asumió la representación de la víctima y acompañó el caso de manera integral desde sus primeras etapas.
Como medida inmediata, se gestionaron medidas de protección urgentes ante el Juzgado de Paz para resguardar la seguridad de la mujer y evitar un agravamiento de los hechos. Posteriormente, la Defensa Pública mantuvo una intervención activa durante todo el proceso penal.
Entre las actuaciones realizadas se destacan la presentación de la querella adhesiva, el impulso permanente de la investigación mediante el ofrecimiento y diligenciamiento de pruebas, la presentación de la acusación, el acompañamiento durante la audiencia preliminar y la solicitud de elevación de la causa a juicio oral y público.
Asimismo, la Defensa Pública promovió diligencias investigativas, denunció incumplimientos de medidas judiciales de protección, intervino en diversos incidentes procesales y sostuvo la teoría del caso durante el juicio oral, brindando en todo momento acompañamiento y contención a la víctima.
Paralelamente, el Ministerio Público tuvo a su cargo la investigación penal de los hechos.
Todo el trabajo desarrollado permitió acreditar ante el Tribunal la existencia de una conducta persistente de violencia psicológica, control y hostigamiento ejercida por el acusado.
Finalmente, mediante la Sentencia Definitiva N.° 123, de fecha 27 de noviembre de 2025, el Tribunal de Sentencia de Paraguarí resolvió condenar a su ex pareja a la pena de tres años y cuatro meses de privación de libertad por hechos de violencia psicológica.
La resolución representó mucho más que una condena, para la víctima significó el reconocimiento judicial de años de sufrimiento y la confirmación de que el acceso a la justicia es posible cuando las instituciones acompañan de manera efectiva. El caso refleja la importancia de la intervención especializada de la Defensa Pública, cuyo trabajo sostenido resultó fundamental para proteger los derechos de la víctima y alcanzar una respuesta judicial favorable.
Defensora Pública Especializada N° 5777/16, Exa Gaona Cabañas
Contacto: 0974 626 865