Dos recién nacidos, en estado crítico, necesitaban algo que no podía esperar: una cama en terapia intensiva y atención especializada para sostener sus primeras horas de vida. El diagnóstico era claro y grave: prematurez extrema, muy bajo peso al nacer y asistencia con ventilación mecánica.
Intervención clave de la Defensa Pública.
En ese contexto, la intervención de la defensora pública Rosemarie Rubiani fue decisiva. Frente a la falta de respuestas inmediatas, impulsó la solicitud de una medida cautelar de protección para garantizar el acceso urgente a cuidados intensivos. No se trataba de un trámite más: el tiempo corría y cada decisión tenía impacto directo en la vida de los bebés.
A partir de esa gestión, el juzgado de la Niñez y la Adolescencia de San Estanislao resolvió ordenar la hospitalización de los gemelos en una unidad de terapia intensiva pediátrica, asegurando que reciban todos los cuidados necesarios, incluso intervenciones quirúrgicas si fueran requeridas. La medida también estableció que los costos serían asumidos por el Estado paraguayo, eliminando cualquier barrera económica para el acceso al tratamiento.
El interés superior del niño en acción.
La decisión judicial no fue aislada. Respondió a un principio básico: el interés superior del niño, que obliga a priorizar su vida, su salud y su integridad por encima de cualquier otra consideración. En este caso, ese principio tomó forma concreta gracias a una intervención oportuna.
Detrás de la resolución, hubo una gestión que permitió que el sistema funcione cuando más se necesitaba. La actuación de la defensora pública no solo activó el proceso judicial, sino que aseguró que la respuesta llegue a tiempo, en un escenario donde cada minuto contaba.
Defensora Pública de San Estanislao. Stella Rosemarie Rubiani
Contacto: 0974 627 155